Farmacity en lucha

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Trabajadores de Farmacity

viernes, 31 de mayo de 2013

Rol del delegado gremial y la organización de los trabajadores. 2° parte.


Picasso decía:

"Que la inspiración nos encuentre trabajando..."


Parafraseando su dicho, decimos:

"que la lucha nos encuentre organizados"




Partamos de la base que nunca es lo mismo que haya o no un delegado gremial dentro del lugar de trabajo y la ausencia de conflictos laborales no se debe tomar como indicio para prescindir del mismo. Aunque la realidad, en la mayoría de los casos, nos dice que ante mayor nivel de conflictividad laboral, la necesidad de los compañeros a organizarse aumenta y con ello se empiezan  a alzar las voces para elegir delegados gremiales en los establecimientos, debemos saber, independientemente de lo dicho anteriormente,  cual es la importancia de que los trabajadores se organicen y elijan libremente a sus representantes gremiales en los lugares de trabajo.

Es importante que los trabajadores se organicen en el ámbito laboral ya que es el lugar donde trabajadores y patrones se relaciona de manera directa.
No olvidemos que las empresas destinan un gran volumen de dinero en los departamentos de RR.HH, contratando profesionales que intentan permanentemente enmascarar la explotación del yugo laboral, pretendiendo enfrentarnos unos contra otros.

Esto lo hace por ejemplo desprestigiando,  mediante infundadas acusaciones, a los compañeros que reclaman por sus derechos y aspiran a organizarse gremialmente. Muchas veces no nos damos cuenta, y con ciertas acciones, somos funcionales a los objetivos de las patronales de fraccionarnos y atomizarnos terminando al final del camino, atentando contra nuestros propios intereses. ("divide y reinaras" aconsejaría la Burguesía).

Esto no hace más que debilitarnos, por eso no nos dejemos engañar por los empresarios que subestiman nuestra capacidad intelectual y en muchas ocasiones hacen que sintamos que son superiores "agachando nuestras cabezas". No dejemos que nos lleven inconscientemente hacia sus intereses, en detrimento de los nuestros, ya que nos usan cuando les conviene y nos descarta cuando ya no nos necesita, sin tener ningún tipo de reparos.


Para ellos el mejor trabajador es aquel que nos se enferma, que no falta, por ejemplo, cuando sus hijos están enfermos, el que acepta el trabajo negrero sin decir nada, el que no reclama. Para evitar esto es fundamental la unidad y organización de los trabajadores y el primer paso para ello es la libre elecciones a delegados gremiales. 

Porque?

En primer lugar, porque la convocatoria a representante gremial en el ámbito laboral es una conquista de los trabajadores, mas aun si tomamos en cuenta que solo el 12% de los establecimientos en Argentina gozan de este derecho (fuente: Ministerio de Trabajo y Seguridad Social de la Nación).


Para reflexionar, ¿Te pusiste a pensar porque las patronales no quieren delegados en sus empresas?


Por eso no debemos retroceder en esta conquista y partiendo del Principio de Progresividad del derecho, que otorga nuestro sistema jurídico, jamás podemos renunciar a un derecho ya que la ley lo prohíbe al disponer que los derechos son irrenunciables  El empresario utiliza diferentes estrategias para neutralizar y anular el rol del delegado para separar a los trabajadores del colectivo.
La organización gremial nace para superar precisamente la falta de unidad y la pelea individual con la patronal, para encarar de manera colectiva la lucha por mejores salarios y condiciones laborales. Esta es una tarea fundamental que nos incluye a todos para hacer cumplir y avanzar en los derechos laborales. Así será más difícil que nos puedan embaucar.

Como nuestro poder de negociación de manera individual es muy reducido y no podemos negociar en igualdad de condiciones frente a la patronal, la manera más efectiva  de hacerlo es colectivamente y mediante la herramienta jurídica que nos otorga la ley, que es la organización gremial a través del delegado y la actividad sindical de todos los compañeros. Debemos comprender esto, que es nuestra necesidad y no entrar en el juego de la empresa que intenta en todo momento destruir y generar desconfianza entre los compañeros. Por eso, como mencionamos al principio, a pesar de que no haya cortocircuitos laborales, debemos estar preparados para que en un potencial conflicto nos encuentre  organizados de manera tal de asumir y afrontar el mismo lo mas fortalecidos posibles.

Tengamos siempre presente que los que siempre salen ganando por nuestras peleas, fracturas y divisiones son los empresarios y que por el contrario, si conseguimos dejar las diferencias personales de lado por un objetivo en común que nos incluya  a todos terminamos fortaleciéndonos frente a la patronal y conquistando nuestras reivindicaciones.


Podríamos resumir esta idea en estas pocas palabras:  "si tocan a uno,  tocan a todos".

Hablemos un poco sobre el rol del delegado gremial.


El delegado gremial es un trabajador elegido por sus compañeros (estén afiliados o no al sindicato), que se desenvuelve en el seno de la empresa, y es el que está en contacto directo con ellos. Es un protagonista esencial de la acción sindical que representa y defiende los intereses de sus compañeros ante el sindicato y la empresa canalizando los reclamos de los mismos. Con esto no solo nos referimos a  custodiar o mantener las conquistas ya logradas, sino también a gestionar “mejoras”, o sea, a generar nuevas conquistas. Nunca actúa solo, sino en acompañamiento con otros delegados, activistas, trabajadores y muchas veces junto a la dirigencia sindical.

No obstante, no debemos olvidar que la fuerza organizada de los trabajadores es el verdadero sostén del delegado.
El delegado no está por encima de los compañeros, sino que está con ellos y ellos con él; por eso no debemos confundir el papel del delegado y ver su función desde una posición de comodidad, como la persona que resolverá los problemas de todos, como la persona que planteara las cosas que nosotros no nos a animamos a plantear, ya que el delegado es parte de la organización de los trabajadores, pero la responsabilidad última es de todos, del conjunto. El resultado de las acciones gremiales dependerá de la participación y compromiso de cada uno de nosotros.

No nos quedemos en las quejas aisladas, perdamos el miedo, organicémonos con responsabilidad y unidad.

Terminamos con esta frase: "La historia da fe que con organización y lucha es posible transformar la realidad".

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