Farmacity en lucha

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Trabajadores de Farmacity

sábado, 20 de diciembre de 2014

No hay almuerzos gratis: el CEO de Farmacity en un restaurante con el segundo del gobierno PRO

DOMINGO TRABAJADO EN FARMACITY= $25 - ALMUERZO DUEÑO FARMACITY= $1682,58 con $100 de propina...


BUENOS AIRES, septiembre 30: El almuerzo entre Mario Quintana y Horacio Rodríguez Larreta deja al descubierto las relaciones casi carnales de la cadenera y el gobierno porteño, muchas veces denunciada. Un diálogo ficticio que sirve para dejar en evidencia cómo funcionan las complejas relaciones de la cadenera y el gobierno porteño. A la vista de todos, ya nadie disimula lo que todos conocemos.

Puro Cuento. Esto no pasó.

En un restaurante exclusivo de Capital Federal, dos comensales charlan animadamente. Disfrutan de la sobremesa, en un clima distendido. La escena se repite en otras mesas, aunque cada tanto los vecinos de mesa reparan en una de las caras. Pocos pueden escuchar lo que allí se dice, pero Mirada Profesional, todo lo intenta.

Negocios, autorizaciones, apoyos mutuos. Nada fuera de lo común, salvo por cierta incomodidad que rodea al encuentro. Es que por sus funciones, uno y otro no deberían estar allí, tan a la vista. Hablamos del jefe de Gabinete porteño Horacio Rodríguez Larreta y el CEO de Farmacity Mario Quintana, quienes hace unos días se mostraron en público, poniendo en evidencia la relación entre el gobierno de la Ciudad y la mayor cadenera de farmacias del país, algo que se viene denunciando desde diversos sectores.

La conversación, (acuérdese que este es un relato de ficción), giró en torno a los muchos –muchos en serio –beneficios que recibe Farmacity de la gestión macrista. El último, y tal vez menos escandaloso, fue una habilitación en Puerto Madero para hacer un evento, que terminó con varias calles cerradas. Pero ese, es casi un detalle, y no amerita una comida con platos que promedian los 382,66 pesos entre dos personajes de tamaña importancia.

La larga relación de las partes tuvo este año un punto máximo: el decreto firmado por Mauricio Macri para permitir las farmacias “porirrubro”. Desconociendo la resolución del ministerio de Salud nacional, el gobierno porteño mantuvo a salvo el negocio de Farmacity, apoyado en un entramado de intereses que el almuerzo entre Quintana y Rodríguez Larreta dejó a la vista.

Todo demasiado obvio para nuestro Agente 13. Nos informa que su trabajo vale la pena porque si se lo manda a almorzar a El Mirasol de la Recova en frente del Four Season de Buenos Aires y se le paga el cubierto; su laburo se parece al de sus colegas franceses que suelen juntarse a pocos metros de la embajada de ese país que queda a dos cuadras del restaurante. Ya no sólo están las relaciones personales, -comenta- sino que casi se institucionalizan. A la vista de todos.

Convengamos que aunque se quiera modificar el Código Civil, no es delito -todavía- almorzar con cualquiera. Los diálogos van girando en torno al proyecto del diputado del PRO Helio Rebot para permitir la comercialización de medicamentos de venta libre en las góndolas de las farmacias.

“dale Horacio, fijate si puede salir este año”, guiña el ojo Quintana de entrada, antes de la comida. “Está complicado Mario, necesitamos más apoyo, y está duro”, responde el funcionario. “El año que viene hay elecciones, acordate”, presionó el CEO. Los dos quedaron en silencio un rato.



Los intereses del PRO para favorecer la venta indiscriminada de medicamentos, no son nuevos. 

Esta relación hizo de la Capital Federal el “reino de la concentración” en materia de venta de medicamentos. Los esfuerzos de los farmacéuticos y de la oposición para frenar esto no pudieron evitar la purulación farmacias de los fondos comunes de inversión de Pegasus y sus socios. Como sucede con otras medidas polémicas del gobierno de Macri –la más reciente el impuesto a Netflix –nadie se hace cargo. Se eluden las responsabilidades. Pero la comida en Recoleta habla por sí sola. Una evidencia irrefutable.

“Vamos a hacer unos eventos en la calle Horacio, andá tramitando los permisos, por favor”. Quintana sabe que Rodríguez Larreta quiere ser candidato y que la interna del PRO está al “rojo vivo”. “No se puede dar el lujo de decirme que no”, debe haber pensado. Rodríguez Larreta mantiene un vínculo personal con Quintana, el CEO de la cadena Farmacity, que a su vez forma parte del Grupo Pegasus, también dueño de las marcas Freddo y Musimundo, que está bajo el mando de Nicolás Caputo, compañero de Macri en el colegio Cardenal Newman. Lo que se dice una gran mesa de amigos, donde todos sacan algo. Sin peleas, salvo a la hora de pagar el almuerzo. La cuenta unos 1682,58 con 100 pesos de propinas.

Pero ésto, querido lector, no pasó. Es ficción y usted no cree en casi nada.



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