Farmacity en lucha

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Trabajadores de Farmacity

viernes, 22 de marzo de 2013

Mitomanía. “Pinocho no era el personaje de ningún cuento”.


“Un problema que, hasta ahora, se creía que no era contagioso”.



Mitomanía

“Pinocho no era el personaje de ningún cuento”.


Al igual que muchas gerencias anteriores, parte de la actual gerencia utiliza la difamación y las mentiras (ya que no posee ningún tipo de argumento que puedan avalar sus dichos) para ocultar su verdadero propósito en la sucursal: desestabilizar la organización gremial, la unidad de los trabajadores, fomentar la discordia entre los compañeros y así poder conseguir su objetivo (en vano) de callarnos y que no accionemos para promover y reivindicar nuestros derechos.

Rechazamos todas estas acciones que tienen por objeto defenestrar a los trabajadores. Todos nosotros, con esfuerzo y dedicación, realizamos  nuestra labor cotidiana con todo el compromiso y responsabilidad y de ningún modo realizamos acciones fuera de ese contexto.
Entendemos a la perfección el sentido de la moral, la ética, la solidaridad y unidad de todos los empleados porque con estos valores nos hicimos fuertes frente a cualquier avasallamiento hacia nuestros derechos y condiciones laborales.

Denunciamos esta vil maniobra y práctica desleal, que ha llegado hasta el límite de lo permitido. No se puede entender como se puede caer tan bajo al incitar estas acciones, como carecen de toda moral y ética algunos responsables del local, como por un pseudo y simple “poder” que le otorga una empresa a través de una estructura burocrática pueden prestarse a estas cosas, como su ambición personal los lleva a ser verdugos de sus propios compañeros.

Le recordamos que el respeto hacia una persona no lo otorga ningún cargo jerárquico, sino los valores que transmite al otro  (los mismos que mencionamos anteriormente: la solidaridad, la ética, la seriedad, la credibilidad), hace que con el tiempo se vaya ganando el respeto de sus pares, porque en definitiva somos todos compañeros, pero de ninguna manera el respeto se logra de esa manera.







Repudiamos en todos sus términos el accionar de cualquier persona (sobre todo del nivel jerárquico) en su intención de desarticular la organización gremial alcanzada en los lugares de trabajo.
No olvidemos, como dice el dicho,  que las mentiras tienen “patas cortas” y quedara al descubierto su estéril intento de dividirnos.

Mas allá de todo, de la indignación que puede provocar estos hechos, sentimos vergüenza por los responsables de estos hechos pero sobre todo, nos da un poco de tristeza y pena que estas mismas no tengan valores o no hayan podido cultivarlas en su vida, porque al fin y al cabo, ello solo habla de las personas que son realmente, con la que los compañeros conviven laboralmente. Solo eso, nos dice todo.
Desde hace solo un par de meses que vienen ocurriendo sucesos extraños, que anteriormente no acontecían... No aceptaremos ningún tipo de práctica desleal.

Llamamos a la reflexión consciente de sus actos a fin de poder mantener una relación laboral cordial, amable, de respeto mutuo, de respeto al prójimo, de respeto hacia los compañeros, y que entre todos podamos lograr imponer una paz social, que ayude a los objetivos de la empresa para la cual brindamos nuestra fuerza de trabajo pero en un clima laboral propicio para desarrollar nuestras tareas.

Creemos que los resultados a nivel sucursal serian más favorables si los esfuerzos de los jerárquicos estarían orientados a trabajar y gestionar adecuadamente el local en lugar de hacer “conventillo”, faltar a la verdad y denigrar a los trabajadores. Eso lo único que demuestra es una actitud confrontativa  y adolescente.
Deberían ocuparse y situar todo su entusiasmo a los objetivos económicos (NO GREMIALES)  de la empresa, que es realmente lo que les corresponde realizar y para lo cual lo contrataron (EN TEORIA). Por ahí a veces se les hace difícil al estar encerrado por muchas horas en una oficina,

Estamos en estado de alerta permanente para accionar ante cualquier acto discriminatorio u hostigamiento y/o persecución gremial a cualquier trabajador.








Dejamos un fragmento de una nota publicada en Clarin.com (02/08/12), que seguramente llamara a la reflexión, esperando que puedan interpretar el mensaje.


BUENA VIDA. SALUD. COMUNICACIÓN ESTRATÉGICA

POR DIONISIA FONTÁN / ESPECIAL



Acá mando yo!



“El jefe maltratador y autoritario, que hace pedazos la autoestima de su personal, esconde a un ser inseguro y miedoso a quien el puesto, seguramente, le queda grande. Hay avances para introducir cambios. La nueva tendencia en gestión laboral postula un trío imbatible: respeto, firmeza y amabilidad.”

Recordamos que “con un contrato laboral vendemos nuestra capacidad de trabajo, no nuestra dignidad.”

Solamente los dirigentes débiles quienes recurren al maltrato y las mentiras.

El error es que, a menudo, autoridad se confunde con autoritarismo. Los verdaderos líderes construyen su autoridad sin prisa y sin pausa: con hechos y conductas que inspiran confianza entre su gente.

La persona con autoridad no necesita imponerse de prepo: jamás se le ocurriría "verduguear" a sus subalternos y/o personas que tienen a su cargo. Al contrario, los cuida, los estimula, los respeta. 

Los autoritarios, en cambio, suelen ser personas inseguras, con incapacidad para desempeñar el puesto que ocupan. Les queda grande. Entonces, para esconder sus limitaciones, para disimularlas, apelan a la prepotencia, a la humillación, al grito desaforado.


Ellos y ellas aprenden a ser humildes y escuchar, construyen mensajes claros, enriquecen su vocabulario, respetan la opinión ajena, aunque no la compartan. Son capaces de poner en práctica esa dupla que se potencia: firmeza y amabilidad, y avanzan con paso flexible, persuadidos de que la rigidez hizo (y hace) estragos.


En  términos globales, ya se conocen las bondades de trabajar en un lugar donde las inevitables presiones se pueden amortiguar. Cuando el mandamás pone esmero en cultivar una comunicación humanizada, cuyos pilares se apoyan en el respeto, el compromiso y la honestidad (valores rezagados), el personal la recibe agradecido y reacciona positivamente.


 La autora es periodista y entrenadora en comunicación--------------Fuente:www.dionisiafontan.com


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